martes 19 de octubre de 2010

POLÉMICA POR INTENCIÓN DE EVO MORALES DE VETAR LIBROS SUPUESTAMENTE RACISTAS



La intención del gobierno de Evo Morales de prohibir en las escuelas varios libros clásicos de la literatura boliviana porque tienen contenidos "racistas", según algunas autoridades, desató hoy una polémica en medios políticos e intelectuales.


El escritor uruguayo Emilio Martínez, nacionalizado boliviano, lamentó en un artículo enviado a la prensa la "inquisición literaria" que, a su juicio, pretende imponer el Ejecutivo de Morales.


Martínez opina que vetar novelas clásicas como "Raza de Bronce", del historiador Alcides Arguedas, sería "un disparate mayúsculo", pues, dice, "es en realidad una denuncia sobre la trágica condición del pueblo aimara", al que pertenece el Presidente.


El catedrático Mauricio Souza dijo a EFE que el Ejecutivo tendrá que demostrar que las obras que pretenden prohibir "son realmente racistas", porque si las cataloga así porque alguno de sus personajes es racista, sería una "confusión conceptual".


Para Martínez, "la condena de libros es un síntoma evidente de autoritarismo e intolerancia", como la quema de la Biblioteca de Alejandría y "las purgas de los clásicos del confucianismo en la China maoísta".


En enero pasado, Morales tildó a Martínez de "agente del imperialismo norteamericano" por su libro "Ciudadano X: La historia secreta del evismo", crítico con el proyecto político liderado por el mandatario.


El viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, anunció la intención oficial de eliminar del currículo educativo varios libros con contenidos presuntamente "racistas".


Cárdenas dijo que el gobierno "ubica los lugares nucleares del colonialismo (...) que no son todos, pero son lugares especiales. La educación, por ejemplo. Seguimos leyendo 'Raza de bronce', que es el libro más racista, y sigue siendo libro base de lectura 'La niña de sus ojos'".


"La niña...", de Antonio Díaz Villamil, relata la historia de una joven que niega sus raíces aimaras en busca de superación personal y termina siendo rechazada por un pretendiente, cuando él se entera de su ascendencia.


La polémica surge en momentos en que las principales organizaciones bolivianas de medios y periodistas recolectan cientos de miles de firmas para someter a un referendo dos artículos de la ley antirracista que, en su opinión, vulnera la libertad de expresión.


Souza cree que, en vez de prohibir la lectura de novelas con supuestos contenidos racistas, Morales debería tomar esos libros como "una gran oportunidad para que en clase se practique una lectura descolonizadora de nuestras grandes obras literarias".

"Frente a realidades que condenamos, la solución no es prohibirlas, silenciarlas o ignorarlas. Eso es la solución del avestruz, en vez de afrontar esas realidades críticamente", dijo a EFE.
Según el diario Los Tiempos, el viceministro de Educación Regular, Iván Villa, afirmó que no se prohibirán los libros, pero sí se controlará en las escuelas la lectura de obras que atenten contra la ley antirracista promulgada este mes por el Ejecutivo.


Anunció, además, que desde 2011 se incluirán en el currículo 36 nuevos textos escolares acordes con la norma.

EFE


INQUISICIÓN LITERARIA EN LA BOLIVIA DE EVO

Emilio Martínez Cardona*

Era cuestión de tiempo antes de que comenzara el intento de control totalitario sobre la cultura en el nuevo “Estado Plurinacional”. Desde que los asesores de Evo Morales bautizaron su gobierno como “Revolución Democrática y Cultural”, sabíamos que el símil con la Revolución Cultural de Mao era algo más que un mero parecido gramatical.

Ahora, las declaraciones del viceministro de descolonización, Félix Cárdenas, confirman esas previsiones. El funcionario acaba de anunciar la eliminación de una serie de libros de la malla curricular educativa en todos los niveles: primario, secundario y superior. Se trata nada menos que de textos clásicos de la literatura boliviana, como Raza de Bronce de Alcides Arguedas y La niña de sus ojos de Antonio Díaz Villamil.

¿La excusa? La aplicación de la Ley 045, supuestamente destinada a combatir el racismo según la versión gubernamental, y considerada una “ley mordaza” por la gran mayoría de los periodistas. En la interpretación que el viceministro hace de la ley, los libros mencionados y muchos otros deben ser purgados por ser ideológicamente incorrectos, debido a su presunto contenido “racista y colonial”.

Un disparate mayúsculo, sobre todo teniendo en cuenta que Raza de Bronce es en realidad una denuncia sobre la trágica condición del pueblo aymara. Por supuesto que varios aspectos de la obra de Arguedas pueden y deben ser debatidos, sobre todo en las aulas, pero para eso hace falta, precisamente, que los textos sean leídos y comentados por los estudiantes.

Aspectos como, por ejemplo, su adscripción a la sociología positivista de la época, demasiado anclada en el materialismo geográfico y biológico, en contraposición con otras facetas de su pensamiento absolutamente vigentes en la Bolivia de hoy, como su crítica radical del caudillismo. ¡Triste destino el de Arguedas, abofeteado por un dictador militar y ahora excluido por un régimen de fachada democrática!

Desde las quemas de la biblioteca de Alejandría por Roma y Omar, hasta las purgas de los clásicos del confucianismo en la China maoísta, pasando por las hogueras de Goebbels que devoraron obras de Sigmund Freud, Arthur Schnitzler y los hermanos Mann, la condena de libros es un síntoma evidente de autoritarismo e intolerancia.


*Escritor uruguayo-boliviano. A raíz de la publicación del libro “Ciudadano X: la historia secreta del evismo”, Evo Morales lo acusó públicamente de ser “un agente del imperialismo”. Respondió diciendo que sólo intenta ser “un agente de la verdad”. Recibió el Premio Nacional de Literatura “Santa Cruz de la Sierra” (Bolivia) y el Premio Municipal de Literatura de Montevideo (Uruguay).

http://eju.tv/2010/10/inquisicin-literaria-en-la-bolivia-de-evo/

lunes 4 de octubre de 2010

ANALISTAS Y PARLAMENTARIOS PIDEN SALIDA DE VARIOS MINISTROS



En criterio del analista y escritor Emilio Martínez, una crisis de gabinete sería oportuna para empezar a corregir el rumbo del gobierno en política exterior, derechos humanos y deuda pública.
Para el autor del afamado libro Ciudadano X, la salida de tres ministros es indispensable. Estos serían el ministro de relaciones exteriores David Choquehuanca, el ministro de gobierno Sacha Llorenti y el ministro de finanzas públicas Luis Arce Catacora.
“El canciller (David) Choquehuanca debería irse por el manejo de la agenda de los 13 puntos con Chile, adversa a Bolivia, y por la negociación de las aguas del Silala”, dijo.
Para el analista, el trasfondo del régimen de libre tránsito que Bolivia parece estar dispuesta a aceptar, sería habilitar la exportación de gas natural a puertos chilenos.
“(Sacha) Llorenti ha agotado el beneficio de la duda respecto a la responsabilidad del gobierno por la violencia de Estado injustificada en Caranavi, la impunidad en la violación de derechos humanos en el caso Olorio y la represión a sectores sociales”, explicó.
El analista sentenció también la gestión económica de Luis Arce Catacora, por considerarla “históricamente lesiva” a las arcas del Estado boliviano.
“Arce generó la deuda pública más grande de la historia, 13.500 millones de dólares entre deuda interna y externa, y aún quiere ampliar la deuda a 32 mil millones de dólares entre el 2011 y el 2017, colocando bonos del Tesoro en los mercados financieros internacionales, que serán pagaderos en 70 años”, informó.

Otros objetados
La diputada Paola Zapata (CN) objetó la permanencia en el gabinete del presidente Evo Morales de varios ministros, destacando en la lista, por su pobre gestión, a la ministra de producción y microempresa Nemesia Achacollo y por sus excesos a la ministra de culturas Zulma Yugar.
“Seguridad, economía, producción, culturas. Yo considero que debería haber un cambio estructural en el gabinete, pero las impostergables en salir debieran ser la ministra (Nemesia) Achacollo por el estancamiento del aparato productivo nacional y la ministra Yugar por haber llevado la censura a la libertad de expresión a un extremo sin precedentes: el campo artístico”, aseguró.
“Haber pretendido retirar de exposición la obra de David Morales por su denuncia de la frivolización del gobierno del presidente Morales y el vicepresidente García Linera me parece que es un atropello que debería obligar a Yugar a presentar renuncia”, aseguró.
ANF